Quienes somos

Me llaman Lula y soy una apasionada de la apicultura. No empecé en ella por tradición familiar, sino para superar mis miedos a los insectos voladores, al toro por los cuernos que me decía mi abuelo.

Un día comentándolo con mi pareja, Tote, me abatarcomenta que siempre fue su asignatura pendiente y me comenta que había visto que en Francia era posible poner colmenas en los tejados de las ciudades y podría ser algo bonito a conseguir en Tenerife ya que parecía ser que las abejas de las ciudades tenían menor mortalidad, esa conversación me hizo replantearme si merecía la pena perder mi miedo y hacer algo constructivo para todos, porque soñar es gratis y sentirte útil es muy enriquecedor. Así que parte de mi pasión se la debo a él, una vez más.

Días después hablando con mi amigo, Juan José, una de esas mañanas de churros y chocolates, me comenta que casualmente tiene un amigo que es apicultor y que seguro que no le importaría enseñarme a cambio de que yo le ayude. Y ese fue mi inicio en el mundo de la apicultura, una mezcla de fobia con sueño y una oportunidad de conociemiento.

Afortunadamente Toni, que así se llama mi mentor, es una grandísima persona, gran y pulcro profesor de cocina y me ha enseñado todo lo que sabe de las abejas, me ha transmitido tanto que actualmente me puedo considerar una apasionada por la vida de las abejas.

Empecé a aprender en el 2014, el primer día de visita al colmenar me llevé un picotazo de recuerdo (creía morir de la vergüenza), ese día aprendí que a las abejas no les gusta el desodorante ni la colonia, y mucho menos el color negro.

Tras ese primer día siguieron muchos más, la visita era semanal hasta que llegó el momento en que creí necesario hacer algún curso oficial y así lo he ido haciendo.

De momento he podido realizar gracias a la Casa de la Miel de Tenerife  los cursos de:

  • Iniciación a la apicultura
  • Buenas prácticas de extracción y procesado de la miel
  • Preparación de las colmenas para la invernada